La AECID apoya el intercambio de experiencias sobre seguridad alimentaria entre ONG’s nigerinas y malienses

Campo de mijo
Tillábery

La AECID ha financiado y participado el encuentro sobre seguridad alimentaria organizado por las ONG’s españolas Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP) y Habitafrica, que ha tenido lugar del 13 al 15 de febrero en Niamey. Las jornadas dirigidas a organizaciones malienses y nigerinas han tenido como propósito el compartir conocimientos y establecer sinergias a la hora de afrontar la situación de inseguridad alimentaria que viven ambos países. 

La región del Sahel arrastra desde hace décadas recurrentes crisis alimentarias derivadas de la escasez de lluvias, la fuerte presión demográfica y la progresiva degradación de la tierra cultivable. Con una nueva crisis alimentaria en 2012, las ONG’s ACPP y Habitafrica, con financiación de la AECID, han organizado junto a sus socios locales unas jornadas sobre seguridad alimentaria para intercambias estrategias de intervención.

A pesar del mismo contexto saheliano, Mali y Níger -ambos países prioritarios para la AECID- cuentan con políticas propias de seguridad alimentaria. De esta manera, según ha explicado el profesor Alpha Gado, especialista en el estudio de crisis alimentarias en el Sahel, los mecanismos de actuación de Níger y Mali son distintos.

Ambos cuentan con instrumentos para la gestión de la seguridad alimentaria y en el caso de Mali existe una legislación específica para abordar la problemática. El gobierno maliense, además, posee una capacidad de anticipación importante al realizar intervenciones de venta de cereales a precio moderado durante todo el año, según ha explicado el profesor Gado. En el caso de Níger, es el Dispositivo Nacional de Prevención y Gestión de Crisis Alimentarias, liderado por el gobierno del país junto a distintos actores internacionales, quien se ocupa de esta temática.

Mali se enfrenta a una situación de 3 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria -un número que podría agravarse teniendo en cuenta el conflicto abierto en el norte del país-, mientras que Níger ha hecho una estimación de cerca de 5,4 millones de personas vulnerables. El déficit de cereales establecido en Níger es de cerca de 700.000 toneladas, a su vez la producción de pastos y forrajes cubrirá tan sólo el 50% de las necesidades del ganado.

Según el responsable de proyectos de seguridad alimentaria de la AECID en Níger, Gabriel Villarrubia, la situación actual del país es “preocupante”, aunque el gobierno y sus socios internacionales, entre los cuáles destaca la cooperación española, “ya se han puesto a trabajar” para evitar una catástrofe humanitaria. 

“Más allá de la situación humanitaria actual, la AECID trabaja en Níger con una visión a más largo plazo apoyando intervenciones de desarrollo en el medio rural, con una especial concentración en el sector de la irrigación y el fomento de modelos productivos agrícolas a escala familiar”, ha explicado el técnico.

REFUERZO DE CAPACIDADES

Además de compartir visiones sobre cómo afrontar la crisis, las jornadas han tenido como propósito otorgar instrumentos metodológicos a las organizaciones locales para fortalecer sus capacidades de cara a intervenir en cooperación.

De esta manera, el representante país de ACPP en Níger, Benoit Moreno, ha señalado que uno de los objetivos principales es “dar más margen de maniobra a las contrapartes y ayudarlas a que en el futuro puedan volar solas”.

Con esta idea se ha forjado el encuentro, en el cual se ha impartido formación en relación a la identificación de proyectos de la mano de la organización Acción Contra el Hambre (ACH), especializada en seguridad alimentaria y presente desde tiempo en el país. Las reuniones continuarán en los próximos meses con otros ciclos como la formulación, el seguimiento y la evaluación de las acciones.